martes, 23 de octubre de 2012

Un cachorro desobediente

Canino:

Los días transcurrían, y el pequeño Canino crecía y aprendía de todo lo nuevo que era para el su nuevo hogar. Todo su entorno era con sonidos nuevos para el, y entre la naturaleza, sus olores y colores, vaya que tenía mucho que aprender.

Sucedió que llovía y su amo lo tomó del jardín, llevándolo adentro de la casa, para evitar que se mojara.
Pronto se levantó del suelo el típico aroma a tierra mojada, canino notó eso y no quería entrar a la casa.


En un descuido de su amo, brinca de su caja de cartón, sale por la puerta corriendo sin que lo vieran y, comienza a vivir un baño de lluvia. Mientras otros perros huyen espantados cuando esto sucede, el talvez por curiosidad o porque sentía algo de calor, gustaba de revolverse en el césped mojado.
Su amo lo encuentra, lo reprende y le dice "¿Que haces aquí afuera canino?, no te vuelvas a escapar que pronto oscurecerá y lo que sigue talvez no te agrade".

Tan inquieto y curioso se ha vuelto, que repitió su travesura una vez mas. Disfrutó de unos pocos minutos viendo como rebotaban las gotas de lluvia entre los arboles y sobre los picos del corto césped. También pudo darse cuenta como el río llevaba una corriente mas veloz, ¿sera porque ahora tiene mas agua?, se preguntaba. De nuevo su amo lo encuentra y regaña, advirtiéndole que el clima puede empeorar y lo que venga después podría asustarlo. 



Una vez mas está en su caja, secado y mimado, incluso le dan de comer y el lo acepta de inmediato. Pero tiene en mente una sola idea, volver a jugar bajo la lluvia. 
Media hora después su joven amo ya confiado lo deja solo. Canino habilmente sale de nuevo de su improvisada camita y se escapa de nuevo cuando ve que en un descuido alguien dejó la puerta abierta.
¿Que puede darme miedo?, ¿la oscuridad?, aun no hay tanta!.
El viento sopla esta vez mas fuerte. El cielo comienza a cerrarse de nubes que vienen y van, algunas cada vez mas oscuras, las ramas de los arboles chocan entre si, hay un silbido del viento que... canino no se da cuenta pero están por llegar los relámpagos... y el viento es tan fuerte que sus amos cerraron todas las puertas y ventanas de la casa, no saben que el esta ahí afuera.



Y sucedió que se comenzó a iluminar el cielo por todas partes, eran relámpagos. Canino se estremeció del miedo al oír el primero, ¿que sera eso?, pero el sonido se volvió mas fuerte, mas prolongado, y el aullaba, ya que los sonidos fuertes le causaban dolor mas que temor. ¿A esto se refería mi amo?, pero creo que no me escucha y por eso no viene por mi... se arma de valor, corre hacia la casa, rasca la puerta con sus pequeñas unas, y con cada nuevo trueno el aullaba mas fuerte. "¿Porque el cielo está tan enfurecido?", y así los rayos seguidos de los estruendosos sonidos seguían llegando uno tras otro. Canino supo entonces que no debió desobedecer a su amo y que lo que le decía era por su bien.

Después de un buen rato, un rechinido se escucha, la puerta se abre y el cachorro al fin es llevado adentro de la casa, a su rincón, su amo solo sonríe al ver a su asustada mascota, sabe que aprendió la lección y espera que no lo vuelva a hacer. 
Canino es secado una vez mas, ya que estaba empapado con tanta lluvia, mientras solo tiembla de frío, ¿o sería de miedo?, es cobijado con cariño. Afuera en la lluviosa noche, aun siguen los fuertes truenos. Canino solo quiere dejar de temblar, descansar y dormir. Dormir y soñar.